Aprende mecanografía en 5 años

Maquina de escribir

Maquina de escribir

Hacía tiempo que deseaba iniciar a escribir. Siempre he sabido que hacerlo libera y esclarece la mente. Sin embargo, hoy fue que decidí, de una vez por todas, iniciar.

¿Qué mejor manera de saber lo que se quiere que escribiendo lo que se quiere llegar a ser? Sin duda alguna es algo que aporta a la realización de las cosas. Es como siempre me ha dicho mi padre al momento de aportar su conocimiento sobre la manera de trabajar con clientes: “José, mantén todo por escrito. Lo escrito no se olvida y permanece en el tiempo.”

Desear escribir me ha mostrado lo mucho que debí aprender durante mi infancia. Recuerdo que estando en 3ero de primaria inicié el proceso de aprender mecanografía. Competía con mis compañeros jugando el famoso juego “El que termine primero”. Tanta era la emoción de ser el primero en terminar que apenas aprendí a mecanografiar y solo creé el horrendo hábito de mirar el teclado y escribir con 2 dedos. Hoy día estoy re-aprendiendo mecanografía. Ya tengo 2 semanas practicando 30 minutos diarios mi técnica de mecanografía. Puedo sentir la diferencia. Es genial saber hacer las cosas bien.

Así mismo he reconocido que la materia de lengua española del bachillerato tiene su importancia. Siempre creí que redactar era tarea sencilla. Mientras leía los exámenes de esta materia no podía apartar de mi mente el pensamiento “qué fácil es este examen, sólo tengo que escribir!”. Esto último trae a mi mente un pequeño recuento de lo que pude aprender en un taller de Planificación Estratégica acerca de cómo los empleados ven la creación de la misión, visión y valores de su empresa como tarea sencilla. Craso error!. Es muy sencillo leer un texto bien redactado y pensar que eso que lees es fácil de redactar. La persona que crea esto por lo visto nunca se ha topado con la tarea de llenar una página en blanco de manera tal que impresione y deje perplejo a todo aquel que la lea. Claro, con esto no pretendo obviar la existencia de personas a las que le resulte sencillo redactar una grandiosa pieza literaria o un simple texto en prosa que capte fuertemente la atención de su lector. Es como todo lo perteneciente al área del saber: existen 2 o 3 Michael Jordan a los que parece resultarle sencillo adquirir la habilidad de hacer las cosas extraordinariamente bien. En fin, en vista de mi dejadez durante el bachillerato, tuve que re-aprender a redactar. No obstante, todavía falta mucho por aprender. Esta es una de las razones principales por la cual inicio mi blog.

Todo lo anterior se debe a nuevas metas que me he planteado. Siendo la meta principal escribir un(os) libro(s). De ahí viene el afán de aprender mecanografía y redacción. Estas metas fueron pensadas de manera tal que pueda cumplirlas en un lapso de 5 años. Resulta curioso tratar de imaginar cómo será la vida dentro de 5 años. No es una hazaña sencilla, pero es posible. Creo firmemente que con mucho esfuerzo y trabajo inteligente podré realizar y superar las metas que me he trazado. Ya inicié. La sencilla acción de iniciar este blog me acerca un tanto más a mis metas. Esto me reconforta y demuestra que realmente soy capaz de cumplir las cosas que me trazo.

Mis metas son el resultado de horas y horas de trabajo, que solo son superadas por horas y horas de procrastinación (conocido en mi país como el famoso “Baraje”). Esta nueva palabrita, procrastinación , es el mal de todos los males. Es poner el candado después de que roban mi casa. Es el clásico el “más vale tarde pero seguro”. Imagino que al leer estas oraciones tienes una media sonrisa dibujada en tu rostro. Es como si supieras quien soy, piensas. No sé lo que estás pensando, pero éste mal nos afecta a todos en algún momento de nuestras vidas. Así que no andes castigándote por esto. Simplemente aprende a barajar con inteligencia. En mi caso he iniciado un blog. Este es mi manera productiva de barajar. ¿Qué cosas puedes hacer durante el baraje?

Retornado al tema de las metas, quisiera repetir lo que mi padre siempre me ha dicho con respecto al manejo de clientes: “José, mantén todo por escrito. Lo escrito no se olvida y permanece en el tiempo.” En honor a esto, a continuación, mis 5 metas principales:

  1. Escribir un(os) libro(s) dentro de los próximos 5 años
  2. Ser dueño de una empresa de servicios TICs con 15 empleados
  3. Estar casado y tener 1 hija (Actualización 11 Enero 2013: ya estoy casado)
  4. Ganar RD$?????? mensualmente. (me reservo la cantidad por prudencia)
  5. Tener una casa propia (Actualización 11 Enero 2013: tengo un apartamento propio)

Puede que mis metas suenen imposibles, sin embargo, trabajo para superarlas, no para alcanzarlas. Existen personas que han realizado grandes cambios, lo que me indica que yo también soy capaz de realizarlos. Tal vez puede que mis cambios lleguen a ser tan grandes como los de ellos, pero he llegado a la conclusión de que no tienen que ser iguales, sino que deben ser relevantes para mí y mi entorno.

Para aclarar el párrafo anterior, haré referencia a la ley de causa y efecto, la cual estable que toda acción tiene su reacción. Entonces, si conozco la reacción, mi labor es definir la acción. Una vez conozca la acción que debo realizar, está en mí llevarla a cabo y cargarla de pasión, entrega y perseverancia.

Sé que la vida no es tan fácil como quisiera que fuera, así que he apartado el pensamiento de que todo siempre saldrá bien. Por gracia o desgracia, esto es así. Pero, si puedo discernir cuáles son las cosas positivas de cada caída, estaré un paso más cerca de ser quien quiero llegar a ser. Para esto he adoptado el siguiente pensamiento: “Si no hay desilusión no hay lección, por lo tanto no hay evolución”. Además, estoy seguro que llegar a esa reacción conlleva muchos tropezones. Escuché una vez la frase “nada sale bien la primera vez”, así que depende de mí mantener la motivación en alto y seguir intentando hasta lograr el cometido o encontrar una mejor manera de hacer las cosas.

En fin, este proceso, al que he bautizado como “Aprende mecanografía en 5 años”, es el resultado de mis investigaciones, las cuales puedo resumir en que para ser experto en cualquier área debo de estudiar, ensayar y practicar entre 1 y 2 horas diarias durante 5 años. Decidí llamarle así al asunto pues aprender mecanografía es sencillo y quise jugarle una treta a mi subconsciente al tratar de hacerle pensar que éste proceso será sencillo. A penas contengo mi sonrisa ante el pensamiento de lograr todas esas metas en apenas 5 años.

Bienvenidos a mi vida.